Todos a Faro.

Esta nueva excursión a Portugal se ha convertido en la más numerosa de todo el año. Hasta un total de 9 cometeros nos hemos juntado para ir a navegar, con levante, a la ría de Faro.


El grupo en su máximo explendor.

Manolo, Sergio, Raul, Alex, Bea, David, Antonio, Tomas y yo. Ese es el grupo. Hay de todo, y eso es lo bueno, que no somos un grupo excesivamente grande, pero hemos 'arrecogio' lo mejor y lo peor de cada casa, porque nos gusta la variedad.


Bueno, que me estoy enrollando más de la cuenta. Al turrón.


El punto de reunión se estableció en la oficina de Sergio y alrededores. A la llegada, Manolo estaba que se salia del pellejo, Sergio que no estaba para que le estresaran, nosotros ya acoplados y listo para hacer kilómetros, Tomas y Bea que no sabian como ivan a organizar el transporte, Raul y Alex que todavía no habían aparecido, total, que nosotros nos fuimos 'pa lante' y fijamos el punto de reunión en la estación de servicio de Olaho, para el desayuno.


Llegamos a la estación de servicio y primera sorpresa del día. Sergio y Raul llegaron ¡¡ 5m. !! después de nosotros, y nosotros veníamos 'alegrito'. Como no tenían 'torradas', nos tiramos a la bollería y a los bocadillos, junto con cafeses y zumos, 'pa echa pa bajo' lo anterior. Esa fue la dieta general del grupo.


Después del desayuno, todos a los coches dispuesto a recorrer los aprox. 20Km que quedaban para llegar al spot. Pero algunos hicimos unos cuantos más. Nada más salir de la estación de servicio, empiezo a buscar mi bolsa y no la encuentro ¡a tomar por culo!, me la he dejado en la estación. Cambio de sentido, dirección Tavira, para dar la vuelta. Entro en la estación y tenían el bolso. De camino me llevo una bolsa con dos acuarios, que no se si alguno del grupo lo compro, pero me dijeron que era nuestro, así que 'pa lante' y me lleve los acuarios.


Cuando llegamos a Faro, más dudas que el hijo de la 'chicholina' el día del padre. Que si nos vamos navegando, que yo no me visto, que me voy andando, ..., era el momento de tomar decisiones, porque los jefes no se ponían de acuerdo. Yo pillé a un pescador local por banda, decidí probar suerte y acerté. Nos llevo al spot por 15 Euros el viaje. Al final como eramos bastantes tuvo que dar dos viajes. El único que llego navegando fue Sergio, que según me contó tuvo que echarle paciencia, pero al final lo consiguió. Un punto para el bicho.


Una vez llegado al sitio, igual que las últimas veces. Muchas cometas, ambiente por lo alto. Yo fui el primero en montar y al agua. Mis primero intentos se centraron en quitarme del mogollón y ceñir todo lo que pudiera para meterme en la otra margen de la ría. Como no fui capaz de hacerlo navegando (un mal día lo tiene cualquiera), patee un poco para llegar, teniendo en cuenta que la corriente en esa margen era a favor de viento, por lo que dejaría con menos viento aparente, pero de todas formas quería probar, merecía la pena el esfuerzo por navegar tranquilo.


Los primero largos voy muy justo y consigo llegar al sitio o ganar pocos metros. Al rato veo que toda la tropa (David, Manolo, Antonio, Bea y Sergio un poco más tarde), vienen hacia donde yo estaba, como almas que lleva el diablo. Pero esta panda de cabrones llegaron ciñendo, y es que estoy 'rodeao' de figuras y viva los gurumelos.


David y Manolo estaban 'jugetones' y se dedicaron a salpicarse con la tabla. De hecho fui 'agredido' por David con semejante maniobra. Después de un rato por aquella zona y viendo que no estaba 'mu' fino, decidí salir de la ría y probar en mar abierto la famosa ola de Faro.


Me gusto la experiencia. Las olas no eran excesivamente grandes, aunque las pase canuta para pasar alguno de ellas. Lo que me gusto es que el espacio entre olas la mar no estaba excesivamente revuelta (como pasa en nuestra querida punta). Como siempre las olas son mucho más divertidas que el agua plana. Lo más negativo es el estres cuando se navega con viento de tierra, por lo menos yo, es lo que menos me gusta, aunque el resto de sensaciones fueron muy positivas.


Sobre las 13:00 el personal empezó a movilizarse para volver. Sergio y Manolo fueron los primeros en salir, tenían un poco de prisa y se fueron navegando por la ría. El resto decidimos también volver navegando. El primero en salir (que fui yo) fue el que abrió camino y el resto del grupo siguió fielmente. Como cogí perla al elegir el camino y la marea estaba bastante baja, tuvimos que pegarnos un pequeño pateo por fango, algas y berberechos, toda una experiencia que hizo gritar a alguna. Pero al final, todos, con más o menos dificultad, conseguimos llegar sanos y salvos.


Después de recoger, endulzarnos con una botella de agua mineral, nos dirigimos a un chiringuito (que ya conocía de la anterior navegada) a pie de playa donde dimos buena cuenta de Dorada, Atunes y arroces, además de las típicas rebanadas de pan con matequilla y 'queiso' de la zona, todo un placer para el paladar.


Una mesa de lujo.
Una fotito para el recuerdo.

Al terminar la comida nos despedimos, con la esperanza de que no pase mucho tiempo hasta que tengamos la suerte de volver a juntarnos para disfrutar de la navegación, y de todos los accesorios que suelen acompañar a este tipo de salidas.


Surista en las playas de Faro.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
una de cal y otra d......sergio,ultimamente t dao un pokillo d caña, pero en esta navegada me kito el sombrero,el tio subio navegando con viento cortito y ademas llego donde estabamos con marea muuu baja y sin poner el pie en el suelo(EL MU CABRON)en fin mientras unos salpican(DAVID)otros navegan y otros aprendemos d los q navegan.PD:killo no t acostumbtres.
Anónimo ha dicho que…
Vaya vaya....,

Muchas gracias, amigo Antonio, por el reconocimiento, no esperaba menos de ti.

El merito de esta pedazo de ceñida no es todo mio, ni mucho menos.

Por un lado, la informacion tan exaustivas de las previones de viento y marea, del informatico del grupo, virtudes informaticas que se reflejan directamente en nuestro disfrute, dentro y fuera del agua.

Por otro lado, la pedazo de compañia, de esta excursion y de otras tantas, que animam, acompañan y dan caña, a este que escribe.

Y por ultimo, a mis maestros que me han eseñado, y en especial a uno de ellos, que sigue siendo uno de los mejores, enseñando este deporte,y ciñendo, en las mismas condiciones de viento, cometa y demas... que el resto claro.

Mañana nos vemos en el agua!!!!

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